NATURALEZA INTERIOR

Vivienda 21

Verde, blanco y madera. Vegetación interior, luminosidad y naturalidad.

Ese es el latemotiv que perseguimos con el diseño de este apartamento de tres habitaciones. Partimos de una distribución tradicional basada en grandes y estrechas circulaciones y una compartimentación total de todos los espacios e intentamos abrir nuevos huecos a fachada en la medida de lo posible y unificar los espacios de la zona de día para favorecer la amplitud y luminosidad del piso.

Ya que el pasillo que comunicaba la entrada con la zona pública no podía eliminarse puesto que cierra las habitaciones más privadas, tratamos de reducir la sensación de profundidad mediante la introducción de unos elementos decorativos en la parte superior que dividen en tres el espacio visualmente. Además introdujimos un nuevo hueco en la fachada de altura completa para introducir luz al pasillo y reducir también ese efecto de espacio largo y oscuro.

El mayor cambio viene al unificar la cocina, el comedor y el salón en un sólo espacio abierto y común, lo que genera una sensación de espacio central donde la familia puede pasar la mayor parte de su día a día.

Otro de los aspectos que consideramos fundamentales en el diseño del proyecto fue la conexión de una terraza incomunicada y en desuso como un espacio anexo a la zona de día, que en los meses cálidos pueda concebirse prácticamente como una extensión de esta zona y disfrutarse de la manera que merece.

Para romper con ese aspecto anterior de vivienda oscura y poco acogedora, optamos en el diseño de interiores por paredes blancas que enfaticen la luz interior, el toque cálido y agradable de la madera en el suelo y los muebles así como el frescor del verde tanto en el mobiliario como en la propuesta de introducir varias plantas de interior, que hagan a sus habitantes sentir que su casa se funde con la terraza.